Ha sido un invierno severo, pero llega el mejor momento para las grandes tormentas en el noreste de EE.UU.

 


El invierno fue sorprendentemente frío y nevado para el noreste de EE UU, a pesar de eso el mes más nevado de la región, ¡apenas empieza!.


Tormentas de nieve muy impactantes en el noreste, con frecuencia potentes nor'easters, aparecen con más frecuencia en febrero, datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) lo afirman. Esto ocurre porque los ingredientes requeridos para formar tormentas invernales de gran magnitud tienden a combinarse en este mes, en vez de inicios de temporada.


Por consiguiente, si sigues la Interestatal 95 desde Virginia hasta Maine, casi todas las ciudades que la bordean, y al este de esta carretera muy concurrida suelen tener más nieve en febrero que en cualquier otro mes.


Muchos de los mayores centros urbanos a lo largo del corredor de la I-95 ya registran una cantidad de nieve superior a la promedio por este invierno por primera vez en muchos años, sobre todo debido a una tormenta histórica y mortal de enero.

Si las condiciones persisten, basta con que una tormenta siga la ruta ideal por la costa este, y tendremos otra nevada monumental este mes.


Una fórmula para tormentas de nieve enormes

El récord de nevadas de febrero en el Atlántico medio y el noreste guarda relación con el océano Atlántico.


Las temperaturas superficiales del mar frente a la costa atlántica suelen ser comparativamente cálidas al principio del invierno; los grandes cuerpos de agua demoran en deshacerse del calor del verano y otoño. Cualquier tormenta que tope con este calor, suele traer lluvia en vez de nieve.


Comúnmente, la temperatura del agua se enfría rumbo a febrero, pero este año se enfrió más aprisa de lo usual, en parte, por las implacables oleadas de aire ártico al inicio de la temporada.


Las temperaturas en la superficie del mar, desde el norte de Nueva Inglaterra, llegando hasta las Carolinas, están ¡hasta 8,3 °C bajo lo común esta semana, según los datos de la NOAA.

¡Qué helado está eso! hasta ahora, aun el Atlántico abierto es inusualmente caliente.

Esas bajas temperaturas oceánicas, junto con ráfagas de aire helado, abrieron las puertas a un invierno nevado en febrero.

Entonces, la temporada actual supera a los inviernos recientes para muchos: apunta a ser uno de los cinco inviernos más fríos para algunas ciudades de la costa este, usando los datos del Centro Climático Regional del Sureste.

El aire y el agua podrían estar fríos todo el tiempo, pero la nieve no caera hasta que una tormenta aproveche esas condicciones.

Dos tormentas este invierno ya mostraron lo que ocurre con las condicions propicias. La primer fue la destructiva tormenta de nieve y hielo de fines de enero, que cruzo el sur y subió por la costa este. La otra fue una bomba ciclónica golpeando el sureste y las Carolinas, comenzando febrero.

Nueva York recibió un poco más de 533 mm de nieve entre diciembre y enero, la ciudad usualmente recibe unos 356 mm.

Durante ese tiempo, Filadelfia recibió cerca de 406 mm, eso comparado con los escasos 254 mm usualmente recibidos. Washington y Boston, igualmente, finalizaron febrero con acumulaciones de nieve más altas de lo común. Mirando al futuro. Otra monumental tormenta invernal para el este no figura, al menos por ahora, en las previsiones, gracias a un cambio de patrón notable que, por fin, descongelará el noreste. Dicha tendencia hacia el calor, pareciera que persistirá. Los pronósticos más recientes del Centro de Predicción Climática sugieren que las temperaturas estarán por encima del promedio, a lo largo de gran parte de la segunda mitad de febrero. Todavía, es factible ver caer nieve —y hielo— aun sin frío extremo, pero esta predicción podría apuntar a que las mayores nevadas de la estación ya pasaron. Algunos modelos pronostican una tormenta costera para inicios de la semana que viene, aunque la probabilidad de que se concrete como se ve ahora es baja. Los últimos inviernos en el noreste dejaron mucho que desear.

El invierno anterior, se colocó entre el tercio más caliente, aunque con días de heladas tremendas. El invierno 2023-2024 se llevó el título del más caluroso, tanto en el noreste como en la totalidad de EE UU. Y la temporada 2022-2023, empata en el tercer lugar más cálido, allí en el noreste. El invierno es la temporada que más rápido sube la temperatura en casi el 75 % de EE UU mientras el mundo se calienta por la contaminación de los combustibles. El calor inesperado, junto con poca nieve, son pareja, ¡las nevadas están bajando en el globo! Nueva York, por ejemplo, tuvo más de 900 milímetros de menos nieve, ¡en los dos inviernos anteriores! Si bien el total de esta temporada ya alcanzó el promedio, se necesita una cantidad de nieve inmensa para rebajar el déficit; y esa misma es la problemática que enfrenta la región.


Publicar un comentario

0 Comentarios