Antonio Pereira anda por el vertedero Duquesa, es como si paseara por su propio hogar. El olor no le molesta mucho, o quizás nada. Tiene 31 años de edad. Nació y se crió en el barrio Duquesa, asentamiento informal que rodea este depósito de desechos, el mayor problema ambiental de República Dominicana.
Para Antonio, la basura no es nada nuevo, es su dia a dia. El martes, mientras el presidente Luis Abinader daba inicio a la primera fase de transformación y saneamiento ambiental del vertedero Duquesa, Antonio miraba desde otro lado.
A menos de un kilómetro del acto, la situación seguía igual; montañas de basura, camiones descargando sin parar, una máquina triturando desperdicios, aves blancas volando sobre el vertedero, muchísimas moscas, vacas paseando entre la basura y un suelo lleno de basura compactada.
"Es muy diferente lo que dicen ellos a la realidad", dice Antonio, que es conductor de un camión que lleva basura. "Vinieron, pero nunca bajo una comisión a este lugar, a ver de verdad la realidad, lo que sucede aquí adentro", comenta.

0 Comentarios